Nuevo ciclo tras la Luna Nueva en Géminis

Nuevo ciclo tras la Luna Nueva en Géminis

Esta semana iniciamos un nuevo ciclo tras la Luna Nueva en Géminis que vivimos anoche (domingo 14 de junio de 2026).

Es una lunación que nos resetea y nos sintoniza con el plano mental, subrayando la necesidad de conectar con los demás; particularmente a nivel fraternal, o espejeándonos en el otro para jugar, aprender e intercambiar historias: ya sean hermanxs, familia extendida, vecinxs o compañerxs de trabajo. Se trata de un periodo que exalta la amistad y la curiosidad por hurgar en la mente ajena.

Como su regente es Mercurio -el mensajero de los dioses- y actualmente transita por Cáncer, nuestro intelecto se sintoniza con la frecuencia de la emoción, los sentimientos y aquello que consideramos propio por el afecto que le otorgamos… ¡sí, lomitos también!. Eso sí, esta configuración nos vuelve susceptibles a ser overthinkers emocionales, así que conviene moderar ese ímpetu.

En los próximos días, mientras Mercurio reduce su velocidad y entra en su fase de sombra -como un preludio a su retrogradación el 30 de junio… sí, Mercurio Retro again!- el monólogo interno comenzará a volcarse hacia adentro para cumplir con la labor esencial de cada Mercurio Rx: reencontrar, resignificar, reconectar. Al ocurrir dentro de la laguna suave de Cáncer, nos invitará a evaluar nuestros vínculos familiares, nuestra profunda esfera emocional y, sobre todo, la narrativa que construimos sobre nuestra vida sentimental. Es una oportunidad inmejorable para reescribir, tanto para nosotros como para el exterior, nuestro mito fundacional: el storytelling que nos contamos a todo momento: ¿puedo dejar de victimizarme y compartirme con los demás con una narrativa distinta?

Por otro lado, el aspecto más relevante de esta semana es la oposición entre Venus en Leo y Plutón en Acuario, que se perfecciona este miércoles 17 de junio de 2026. Es un tránsito sencillo en su mecánica, pero profundamente catártico: Venus, nuestra diosa del amor, la creatividad y el valor, se enfrenta a Plutón. En esta oposición, Venus atraviesa una hoguera pasional que fuerza a aflorar los deseos más recónditos. Es un tránsito confrontativo, a veces doloroso, porque el amor también duele, pero es muy propio de los procesos plutonianos, donde todo lo que permanece en la sombra -a menudo reprimido- es forzado a salir a la luz, emergiendo con la intensidad de una erupción volcánica.

Así que entonces, estamos ante una semana de emociones caldeadas, pero necesarias para confrontar nuestro mundo interno y sanar los vínculos con aquellos a quienes atesoramos: michis y lomitos incluidxs.

Texto: Uriel Waizel, astrólogo